Esta variedad es un híbrido con dominancia índica, que adquiere tonos púrpuras y rojizos al final de la floración en muchas plantas.
Genética: Cruce de una cepa especial de Cream Caramel Auto con un clon élite de Ice Cool o NYC Diesel (fuentes varían, pero el objetivo es potenciar el aroma a mandarina).
Composición: Aproximadamente 60% Índica, 37% Sativa y 3% Ruderalis.
THC: Los niveles de THC suelen oscilar entre 18% y 20%.
CBD: Contiene alrededor de un 1,0% de CBD.
Ciclo de vida: Tiene un ciclo de vida rápido, de aproximadamente 9 semanas desde la germinación hasta la cosecha.
Producción: En interior, los rendimientos estimados son de 400-550 g/m²; en exterior, de 45-170 g/planta.
Altura: Las plantas suelen alcanzar una altura de entre 50 y 110 cm.
Efectos y sabor
La Cream Mandarine Auto es apreciada por su perfil organoléptico complejo y sus efectos potentes y duraderos.
Sabor y aroma: El perfil de sabor es predominantemente cítrico, con notas dulces y afrutadas que recuerdan intensamente a la mandarina, a veces con matices diésel o especiados.
Efecto: Ofrece un subidón edificante y estimulante que fomenta la creatividad y la felicidad, seguido de una relajación física profunda que puede volverse sedante.
Cultivo
Es una variedad relativamente fácil de cultivar y resistente, adecuada incluso para cultivadores novatos.
Facilidad: Es conocida por su facilidad de cultivo y su resistencia a plagas y enfermedades comunes del cannabis.
Adaptabilidad: Se adapta bien a diferentes tipos de sustrato y condiciones de cultivo, tanto en interior como en exterior.