Esta variedad es un híbrido potente que combina dos de las genéticas más legendarias del mundo cannábico. Al ser la versión
autofloreciente, destaca por su rapidez y facilidad de cultivo.
Genética: Es el cruce de White Widow x Jack Herer con un toque de Ruderalis para aportar la característica auto. Suele ser dominante Sativa (aprox. 70%).
Efecto: Ofrece una experiencia equilibrada; comienza con una euforia cerebral estimulante (ideal para la creatividad) y termina con una relajación física placentera. Su nivel de THC puede alcanzar hasta el 25% en versiones optimizadas.
Sabor y Aroma: Predominan los toques agridulces y cítricos con matices de incienso, pino y especias.
Cultivo:
Ciclo completo: De semilla a cosecha en unos 75-80 días.
Producción: Es muy productiva para ser una auto, alcanzando hasta 500g/m² en interior.
Resistencia: Hereda la robustez de la White Widow, lo que la hace apta para principiantes.